El abridor Cristopher Sánchez hizo el trabajo pero el relevo no.
45,777 fanáticos presentes en el estadio quedaron en silencio.

Por/ Cristian Holguín
Philadelphia, Pennsylvania- El lanzador dominicano Cristopher Sánchez subió al montículo con la encomienda de maniatar la ofensiva de los Dodgers y así lo hizo, en 5.2 entradas permitió 4 hits, 2 carreras y ponchó a 8 bateadores en otra buena salida a pesar de que los Phillies no pudieron ganar el primer partido de la Serie Divisional saliendo derrotados 5-3.
Sánchez, quien no pierde en su casa (6-0), ni tampoco de los Dodgers donde marca de 2-0 con 4.01 de efectividad en cuatro salidas de por vida, se mantuvo una vez más dominándolo a su antojo. En las primeras cinco entradas solo había permitido dos hits, lo que parecía una victoria fácil, pero en el sexto permitió dos carreras para luego salir del partido arriba en el marcador, para luego darle paso al relevo, quienes no hicieron el trabajo.
Para el zurdo de oro de los Phillies, esta fue su tercera salida en una pos temporada ya que abrió el cuarto juego de la Serie de Campeonato de 2023 cuando se enfrentó a Arizona. Un año después, 2024 le tocó abrir el segundo juego de la Serie Divisional frente a los Mets de New York.
Cristopher Sánchez volvió a dominar al contrario con su poderoso Sinker y Cambio de velocidad que unido a su poderosa recta de 95 millas ya es catalogado como uno de los lanzadores más completos ahora mismo que hay en las Mayores.
Sánchez, quien firmó una extensión de contrato por 22.5 millones de dólares por cuatro años en junio de 2024, tomó el puesto de abridor para el primer partido de la postemporada, algo que le correspondía a Zack Wheeler quien fue operado del hombro y está fuera de la temporada.
El lanzador zurdo dominicano asumió la responsabilidad quedando sembrado como el mejor lanzador de la rotación de los Phillies. Sánchez terminó la temporada con marca de 13-5 y 2.50 de efectividad en 32 aperturas donde lanzó 202 entradas y donde ponchó a 212 bateadores, siendo estos dos (entradas y ponches), topes de su carrera.


El primer partido estuvo lleno de emociones desde el principio, pero algo que me llamó poderosamente la atención fue los constantes abucheos que recibía el Japonés Shohei Ohtani en toda ocasión que le tocaba batear e incluso cuando fue anunciado en el estadio que sería el lanzador abridor de los Dodgers, los fanáticos lo abuchearon sin piedad.
Ya con el partido en proceso, Sánchez quien había ponchado 5 veces a Ohtani en 6 enfrentamientos, volvió y lo ponchó en los dos primeros turnos del juego y los 45,777 fanáticos lo abucheaban hasta más no poder.
